UTMB: entrevista con Dawa Dachhiri Sherpa, el primer ganador de la mítica prueba
© Dawa Dachhiri Sherpa

UTMB: entrevista con Dawa Dachhiri Sherpa, el primer ganador de la mítica prueba

CP
Por Charles-Emmanuel Pean

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

La primera edición del UTMB se disputó en 2003. La carrera aún no era la HOKA UTMB Mont Blanc que conocemos hoy, convertida en el evento de trail más prestigioso del mundo. El 29 de agosto de 2003, el nepalí Dawa Dachhiri Sherpa ganó aquella prueba de 150 kilómetros con más de dos horas de ventaja sobre el segundo clasificado. Aquel día nacieron dos leyendas.

La historia de Dawa Dachhiri Sherpa y el UTMB es una historia hermosa. La carrera de Chamonix dio al nepalí una notoriedad que le permitió hacer realidad algunos de sus sueños, en el sentido literal y figurado. Por ejemplo, a los 9 años se prometió construir un hogar para las personas mayores de su pueblo natal, Taksindu, situado a 2.900 metros de altitud en las montañas que rodean el Everest, en el Himalaya, junto a la frontera entre Nepal y China. Su victoria en el UTMB le abrió puertas en Europa que el corredor supo aprovechar, hasta que finalmente pudo construir aquel hogar, operativo desde 2019. Todos los que han coincidido con Dawa Dachhiri lo confirman: es un hombre generoso y volcado en los demás. Afincado en Francia, hoy ya no corre largas distancias, pero sigue corriendo y preocupado por la suerte de sus compatriotas en Nepal. La asociación Dawa Sherpa Parrains et Marraines pour le Népal, creada en 2007 y gestionada junto a su mujer Annie, sigue trabajando para mejorar la escolarización de los niños de su pueblo y facilitar el acceso a la atención sanitaria.

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Los éxitos de Dawa Dachhiri Sherpa seguramente se forjaron, al menos en parte, durante su infancia. Nacido en una familia de nueve hermanos e hijo de ganaderos y agricultores, entre los 6 y los 15 años recibió formación monástica, donde aprendió, entre otras cosas, meditación y artes marciales. Tras la muerte de su padre, regresó para ocuparse de su familia. Su primer contacto con el mundo del trail llegó cuando trabajaba como cocinero junto a su hermano mayor en un trekking por el Himalaya. Más tarde participó en una carrera por etapas en Nepal, organizada por un suizo y ganada por su hermano, también corredor. Dawa Dachhiri llamó la atención con dos victorias de etapa… y conoció a su futura mujer, Annie, que también participaba. En 1995 se trasladó a Europa, empezó a recorrer carreras de trail y a hacerse un nombre. Lo confirmaría en los años siguientes. Ganó el UTMB 2003 en 20 h 05 min 55 s, con más de dos horas de ventaja sobre el segundo. Las condiciones meteorológicas fueron durísimas aquel día, pero el corredor nepalí hizo valer su fortaleza mental y unas piernas curtidas en los relieves del Himalaya.

A aquella victoria en el UTMB 2003 le siguieron numerosos triunfos de prestigio: Grand Trail des Templiers en 2005, 6000D en 2007 y 2009, y TDS en 2012. En total, Dawa Dachhiri Sherpa ha ganado más de 100 carreras, entre ellas la prestigiosa prueba por etapas Annapurna Mandala Trail (2002), disputada en su país. El final de agosto de 2012 resume bien la resistencia y la trayectoria del nepalí: tres días después de ganar el Grand Raid des Pyrénées, se impuso en la TDS. Una resistencia increíble. Dawa Dachhiri Sherpa también tiene una particularidad: participó en tres ediciones de los Juegos Olímpicos, en Turín 2006, Vancouver 2010 y Sochi 2014, donde fue el único representante de su país, en… esquí de fondo. El natural de Taksindu nunca se había puesto unos esquís antes de que el comité olímpico nepalí le pidiera participar en los Juegos de 2006, con el argumento de que podría entrenarse en las montañas suizas. Dawa Dachhiri se lo tomó en serio, entrenó duro y terminó las tres pruebas.

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Dawa Dachhiri Sherpa frente a los aros olímpicos, en Sochi en 2014

A pocos días del evento mundial HOKA UTMB Mont Blanc 2026, la leyenda del deporte nepalí ha accedido amablemente a recordar sus vivencias de 2003 y a hablar de sus proyectos actuales.

Dawa Dachhiri, ¿qué recuerdos conserva de aquella victoria en el UTMB de 2003?

Un recuerdo enorme, por supuesto. Cuando pienso en ello me vienen a la cabeza un montón de imágenes. En aquel momento nunca había corrido una distancia tan larga, así que llegué con la idea de hacerlo lo mejor posible, sin marcarme ningún objetivo concreto. La salida en Chamonix a las cuatro de la mañana, la llegada, los avituallamientos, que eran menos numerosos que ahora… Todo aquello está grabado en mi memoria. Llegar a Chamonix ya de noche y bajo la lluvia fue increíble. Era tarde, seguía haciendo muy mal tiempo y una decena de niños de Chamonix corrió conmigo desde la salida del bosque hasta la meta. Fue precioso. Hablar con los voluntarios y recibir sus atenciones también forma parte de mis mejores recuerdos.

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Aquel año el UTMB celebraba su primera edición, impulsada por Catherine y Michel Poletti…

Sí, en la salida de Chamonix éramos cerca de 700 personas, y solo 70 llegamos a la meta, bajo una lluvia fina y fría. No tiene nada que ver con el evento de hoy, que reúne a tantos corredores. Me alegra que la disciplina haya evolucionado así, aunque me preocupa un poco que se convierta en una moda. No hay que perder de vista el placer de correr por los senderos, no necesariamente el rendimiento. En cualquier caso, es algo muy positivo que tanta gente se haya aficionado a correr. Es mejor que irse al bar.

¿Diría que el UTMB es su victoria más especial en el trail?

Sin duda, es una de mis victorias más importantes. Después me abrió muchas oportunidades en Europa, así que ocupa un lugar fundamental en mi historia. Ganar el Grand Trail des Templiers en 2005 también fue increíble. Al margen de la distancia, tuve la suerte de disputar muchas carreras estupendas, con un ambiente familiar y unas condiciones perfectas. Incluso de las carreras que abandoné guardo buenos recuerdos. Todo es experiencia. Una carrera sale como tiene que salir y lo acepto tal cual. Nunca he corrido para ganar.

En 2008 terminó segundo, por detrás del gigante Kilian Jornet, que entonces tenía 21 años…

¡Podría ser mi hijo! Entre él y yo no había rivalidad, aunque aquel día luchamos de verdad (N. del E.: Dawa Dachhiri Sherpa terminó segundo en 21 h 56 min 52 s, una hora después que el corredor español). Durante la semana trabajaba de albañil en obras, cinco días de cada siete y con jornadas muy largas. Nuestras realidades eran completamente distintas. Era normal que terminara por detrás de él.

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Muchas personas que coincidieron con usted durante su carrera destacan su capacidad para escuchar al cuerpo y respetarlo…

Para mí, una carrera de larga distancia es una experiencia, un estudio de mi cuerpo y de mi alimentación… La educación que recibí en el templo me dio la posibilidad de escuchar mi cuerpo y mis sensaciones. ¿Me funciona mejor esta alimentación que otra? ¿La digiero mejor? Busco dar lo mejor de mí sin entrar en zona roja. Si todo va bien, estupendo; si no, tampoco pasa nada. Siempre he respetado mi cuerpo y sus dolores. Entre 2013 y 2016 tuve problemas en las rodillas que me limitaron mucho. Después de un año de recuperación consulté a un médico, que me dijo que podía volver a correr. Pero yo tenía otras sensaciones que me pedían esperar más. Ya no me veía físicamente capaz de cubrir distancias tan largas sin hacerme daño. Esperé otros dos años antes de volver a correr, y ahora hago distancias cortas, distancias para gente normal (risas).

También se elogia mucho su actitud…

Cuando compito nunca pienso en ganar. Corro para mí. Siempre he intentado luchar contra el deseo y los celos, que generan negatividad. Esa negatividad pesa sobre el cuerpo. Cuando nos centramos en nosotros mismos y en nuestras sensaciones, estamos más concentrados en cada paso y hacemos los gestos adecuados. Cuando nos fijamos, por ejemplo, en un rival, dejamos de movernos correctamente. Si llega un bajón, una respiración profunda y la mirada al frente, y se vuelve a empezar. El pensamiento positivo da mucha fuerza. Por ejemplo, cuando hace mal tiempo o llega un momento difícil, recibir o regalar una sonrisa ayuda a borrar un poco las dificultades y el dolor…

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Dawa Dachhiri Sherpa con Ludovic Pommeret

¿No echa de menos las carreras de larga distancia?

(seguro de sí mismo) En absoluto. Estoy completamente a gusto con lo que la vida me ofrece hoy. Hay tantas cosas que hacer… Después de esta entrevista voy a trabajar en nuestro huerto, que tiene mucho trabajo (sonríe). Voy a recoger tomates y quitar algunas malas hierbas… Es algo importante para mí, algo que me conecta con la vida que conocí en Nepal. Es muy relajante. Dejé la larga distancia en 2012, después de ganar la TDS. Desde entonces suelo participar en carreras de entre 15 y 50 km, en las que disfruto. Tampoco diría que no a una carrera de 70 u 80 kilómetros si tengo un periodo que me permita prepararla y disputarla bien.

Además de su trabajo, dedica parte de su tiempo a su comunidad en Nepal…

Intento volver a Nepal al menos una vez al año. Cuando hay proyectos de construcción que requieren atención, también paso allí algún tiempo. Creé una pequeña asociación que nos permite trabajar juntos y tener algo más de fuerza. Solo no se consigue nada. Gracias a muchas personas, a lo largo de los años hemos podido construir un internado para los jóvenes y un centro de acogida para las personas mayores de nuestra zona. Aprovecho esta entrevista para dar las gracias a todos los que nos han ayudado y a quienes se han incorporado a la asociación. Gracias a todas esas personas hemos hecho cosas muy bonitas y esperamos seguir haciéndolas. Un centenar de niños estudia en nuestro centro. Estamos muy contentos porque funciona bien y el proyecto sigue vivo. Cada vez que podemos mejorar la vida de los niños, lo hacemos con los medios que tenemos.


//// EDIT del 3 de septiembre de 2026

El pasado 26 de agosto, una riada repentina provocada por el derrumbe de una ladera y de un glaciar devastó el valle del Trishuli, en Nepal. La catástrofe causó numerosas víctimas, con 1.259 muertos y más de 5.000 desaparecidos a 3 de septiembre, y dejó a numerosas familias en una situación desesperada.

Dawa Dachhiri Sherpa y su asociación Parrains et Marraines pour le Népal han lanzado una colecta para ayudar a la población local. Puedes hacer una donación aquí: https://www.dawasherpa-asso.org/urgence-nepal/.

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