De las heridas al récord de Western States, el singular recorrido de Jennifer Lichter
© Instagram Jenn Lichter

De las heridas al récord de Western States, el singular recorrido de Jennifer Lichter

CP
Por Charles-Emmanuel Pean

Publicado el vie, 23 de octubre de 2026

Actualizado el vie, 23 de octubre de 2026

El 27 de junio de 2026, Jennifer Lichter ganó la Western States 100 en 15h28’06 y firmó un nuevo récord femenino en su primera carrera de 100 millas. A sus 30 años, la estadounidense borró una marca de Courtney Dauwalter que databa de 2023. Una actuación increíble que llega después de una infancia marcada por la violencia.

Este año, en Auburn (Estados Unidos), Jenn Lichter ha llevado los límites del trail un paso más allá. En su debut en la mítica Western States 100, que además era su primer 100 millas (160 kilómetros) en competición, la estadounidense recorrió los 161 kilómetros que separan Olympic Valley (California) de la meta en 15h28’06. Y por un puñado de segundos, 88 exactamente, es ahora la dueña del récord de la prueba, a costa de su compatriota Courtney Dauwalter, monumento de la disciplina (dos victorias en Western States en 2018 y 2023, tres en la UTMB en 2019, 2021 y 2023, cuatro en Hardrock 100 en 2022, 2023, 2024 y 2026). El palmarés de Dauwalter es kilométrico y ayuda a calibrar la hazaña de Jennifer Lichter. Más aún si se tiene en cuenta que la vida de Jenn no ha sido nada fácil, ni mucho menos.

El récord

Creada en 1974, la Western States, que atraviesa Sierra Nevada, se ha convertido en una carrera de referencia del ultra trail mundial. Su recorrido es una sucesión de dificultades: tramos en altitud, bajadas interminables, cañones expuestos, calor… Las trampas abundan y los errores se pagan caros. El trazado acumula unos 5500 metros de desnivel positivo. Este año el tiempo fue bastante benévolo, con temperaturas más bajas de lo habitual. Siete de los diez mejores tiempos femeninos de la historia de la Western States se firmaron en esta edición… Pero eso no le quita mérito a Jennifer Lichter, que tenía rivales de peso en la salida y una leyenda viva a la que ir a buscar. Llegó a la prueba con buenas sensaciones, tras haberse clasificado para la Western States al ganar en febrero la Black Canyon 100K (Arizona).

Pero pasar de los 100 kilómetros a las 100 millas no es un salto menor, y Jennifer Lichter lo logró. La estadounidense apostó por una estrategia contenida, caminando en los tramos más empinados para guardar las piernas. Corrió con paciencia, tomó la delantera en el sector de Devil's Thumb y abrió hueco con sus rivales en la segunda mitad del recorrido. En el avituallamiento de Green Gate, donde tuvo que cambiarse de zapatillas por el dolor en los pies, empezó a acelerar. Su pareja, Nick Cornell, le avisó a una milla de la meta de que iba por delante del récord. Y su final de carrera demostró que aún le quedaban fuerzas para apretar después de más de 150 kilómetros. Jennifer Lichter borró la marca en su primer intento, en una edición que también dejó el récord masculino del francés Vincent Bouillard, con 13h46’15. Con 15h28’06, mejora en 88 segundos el récord que Courtney Dauwalter estableció en 2023. Riley Brady terminó segunda en 15h42’14, por delante de la canadiense Marianne Hogan, tercera en 15h51’44.

Una infancia marcada por la violencia y la precariedad

Nacida en Bogotá (Colombia) en 1996, Jennifer Lichter vivió una infancia marcada por la violencia de los cárteles colombianos. Cuando aún no había cumplido dos años, su padre murió de un disparo y su madre la abandonó en ese contexto atroz. Ella, su hermana pequeña Kim y su hermano mayor Harold vivieron en la calle antes de ser acogidos en un orfanato. Años más tarde, los tres niños fueron adoptados por una familia estadounidense de Wisconsin. Fue en el instituto donde Jennifer Lichter descubrió el cross-country, pero algo la corroía por dentro. Diagnosticada de anorexia a los 12 años, pasó por varios centros de tratamiento durante la adolescencia.

En la universidad siguió compitiendo, pero desarrolló un síndrome de déficit energético: la ingesta no cubría las necesidades del organismo. Correr se volvió difícilmente sostenible y lo dejó al terminar los estudios. Fue tras mudarse a Montana, en el oeste estadounidense, cuando recuperó el equilibrio. Se hizo guía de senderismo y conoció a Nick Cornell, también guía. Él fue quien la acompañó en su hazaña de la Western States este año. Sus salidas por los senderos fueron devolviendo poco a poco el running a la rutina de Jennifer Lichter. En 2021 llegó el primer hito deportivo de su regreso: participó en los 50 kilómetros de The Rut, en Big Sky, y firmó el tercer mejor tiempo de la historia del recorrido. Después se encadenaron las victorias, entre ellas The Rut, Broken Arrow, Speedgoat y Gorge Waterfalls.

Su récord premia su abnegación y su trabajo, pero seguro que Jennifer Lichter sabrá poner en su sitio la exigencia personal y la presión por rendir en sus próximos objetivos. Su testimonio tiene una fuerza enorme: cuidarse es lo primero. Lo demás llega corriendo.

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