Rachid El Morabity y Sylvie Van Baelen ganan el MDS 120 Marruecos 2026
El marroquí Rachid El Morabity y la belga Sylvie Van Baelen se adjudicaron la edición 2026 del MDS Marruecos tras la tercera y última etapa, de 25 km, disputada en un recorrido compartido con los atletas con discapacidad del MDS Handi.
El marroquí Rachid El Morabity se impuso en la categoría masculina al completar esta última etapa en 1 h 43 min. Por detrás llegaron los franceses Louis Godeman, segundo, y Sélim Deterpigny, tercero. En la clasificación general final, Rachid El Morabity se llevó la victoria con un tiempo de 9 h 28 min 39 s para cubrir los 120 km, por delante de Louis Godeman y Selim Deterpigny.
En la categoría femenina, la belga Sylvie Van Baelen fue la primera en esta etapa, con un tiempo de 2 h 15 min 23 s. Por detrás quedaron su compatriota Laura Dumortier y la británica Marie Kirton.
En la general, Sylvie Van Baelen se impuso con un tiempo de 12 h 29 min 47 s y terminó sexta en la clasificación absoluta. En la categoría MDS Handi, Aubin Barillon logró el mejor tiempo de la etapa, 2 h 09 min 17 s. Bérengère Schmitt-Bennacer fue segunda, por delante de Delia Guggenheim, tercera. En la general, Aubin Barillon (Du Sables dans les Yeux) se llevó la victoria con un tiempo de 6 h 58 min 54 s. Por detrás terminaron Guillaume Jeannin y Bérangère Schmitt Bennacer.
Atletas con y sin discapacidad, unidos en un mismo esfuerzo
En esta última jornada de competición, los participantes del MDS 120 Marruecos y del MDS Handi compartieron un recorrido de 25,1 kilómetros, símbolo de la cercanía y la solidaridad que han acompañado a ambas pruebas desde la salida. En el corazón de un cañón rocoso, el terreno no tardó en ponerles a prueba. Entre tramos técnicos, rocas y obstáculos naturales, cada metro exigió concentración, determinación y compromiso.
Para los atletas del MDS Handi, algunos sectores resultaron especialmente delicados y exigieron un esfuerzo colectivo para avanzar. En esos tramos exigentes, la ayuda mutua cobró todo su sentido. Para que las sillas pudieran superar los obstáculos, no siempre bastaba con una sola persona: a veces era necesario coordinar las fuerzas de varias. De forma espontánea, los corredores y marchadores del MDS 120 acudieron a ayudar a los atletas del MDS Handi. Cada uno aportó su esfuerzo en un mismo impulso de solidaridad.
En la meta, el cansancio se mezcló con el orgullo, y las sonrisas, con las lágrimas de alegría. Para algunos, la emoción nació de haber superado sus límites. Para otros, estuvo ligada al camino recorrido, a las dificultades vencidas y a los vínculos creados a lo largo de las etapas. Para todos, esa llegada consagró una aventura que dejará una huella duradera. El MDS Handi y el MDS 120 Marruecos cerraron así su recorrido con una imagen poderosa: la de unos participantes unidos por un mismo desafío, donde cada llegada cuenta y cada victoria individual adquiere una dimensión colectiva.