El canto irresistible de las sirenas del ultra: elogio de la progresión y la mesura

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Por Alexandre Chautemps

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

El canto irresistible de las sirenas del ultra: elogio de la progresión y la mesura
© Franck ODDOUX

El ultra se ha generalizado en el trail. Sin embargo, las distancias muy largas están lejos de ser inocuas. Por qué la progresión y la mesura son esenciales.

Es una tendencia de fondo. Sea cual sea la disciplina deportiva, se impone la lógica del «siempre más». Más distancia, más dureza. El ultra se ha convertido en la norma en un mundo donde las palabras «desafío», «superación» y «rendimiento» marcan el ritmo de la vida del deportista. En el trail, el ultra se generaliza y se normaliza. Sin embargo, las distancias muy largas están lejos de ser inocuas para el organismo y la salud.

El trail, una disciplina exigente

En la carrera a pie en general, hay que darse tiempo para superar cada etapa y progresar sin dejar de cuidarse. En el trail, esta recomendación es aún más importante. ¿Por qué? Porque los factores que determinan el rendimiento son más numerosos y porque las carreras largas y frecuentes tienen un impacto profundo en el organismo. Además, el trail se practica sobre terrenos accidentados que exigen mucho a nivel muscular y tendinoso, y requieren técnica, fortaleza mental, dominio del material, estrategia de carrera y control de la alimentación. Aprender a gestionar todos estos factores exige necesariamente tiempo, porque hay que aprender y conocerse bien.

Aumentar la carga de forma progresiva

Sea cual sea el nivel del corredor, los principios del entrenamiento son los mismos. Solo cambian la carga, el contenido de esa carga y los plazos de recuperación. En términos generales, se trata de someter al organismo a un estrés continuo para que responda y se adapte, haciéndose más fuerte... sin lesionarse, claro está.

La progresión

Demasiado a menudo ignorada, cuando no directamente despreciada, la progresión es un principio fundamental en el trail. La impaciencia nunca debe guiar un entrenamiento ni la elección de un objetivo. Empezar a hacer trail y plantearse un ultra al cabo de un año es, sencillamente, una decisión temeraria. La carga de trabajo, en volumen, intensidad y especificidad, debe aumentar de forma progresiva de un ciclo de entrenamiento a otro y de una temporada a la siguiente.

En la práctica, esto significa aumentar el número de sesiones semanales y/o el volumen de cada sesión. De un año a otro, a menudo se recomienda no superar un 15 % de carga adicional. Hay que empezar por trails cortos, incluso muy cortos, y desde luego no por un ultra. Un ultra solo podrá plantearse después de algunos años de práctica, cuando el organismo se haya adaptado plenamente a las exigencias del esfuerzo de muy larga duración en montaña.

Pensar a varias temporadas vista

Aunque a veces nos coman las ganas de correr, hay que pensar a varios años vista para darse tiempo a progresar y alcanzar los objetivos. Para explotar plenamente el propio potencial, es decir, para rendir al máximo, dos o tres objetivos por temporada son más que suficientes. La mesura permite encadenar temporadas preservando tanto el placer como la salud. Aumentar poco a poco la carga de entrenamiento, temporada tras temporada, ayuda a mantenerse alejado de las lesiones y a construir un proyecto coherente, saludable y realista. Al diseñar una estrategia plurianual, se multiplican las posibilidades de éxito en un ultra.

Construir a largo plazo, correr con mesura.

Los errores que hay que evitar

1. Ceder a la llamada de las redes sociales

La tendencia del ultra puede explicarse por una combinación de factores. La búsqueda del rendimiento y la superación personal, el deseo de vivir una aventura, aunque algo aséptica por los dispositivos de seguridad desplegados por los organizadores, la voluntad de pertenecer a una comunidad, el reconocimiento social, la sobrevaloración de los desafíos sobrehumanos... y también la influencia de las redes sociales y las aplicaciones deportivas. Que un influencer participe en un ultra al mes no significa que haya que imitarlo. Que el vecino corra 150 km a la semana tampoco obliga a hacer más. Mantener el foco en uno mismo, en los deseos reales, en el equilibrio vital y en unos objetivos realistas es una base esencial.

2. Lanzarse sin medida

El trail es una disciplina que engancha rápido y empuja a correr cada vez más y a implicarse sin límites. Sin embargo, es necesario practicar con prudencia para evitar lesiones. Consultar a un médico deportivo, saber parar cuando aparece un dolor y apostar por el entrenamiento cruzado, es decir, practicar varias actividades deportivas, son consejos que conviene seguir para correr durante muchos años con buena salud.

Quizá lo peor sea apuntarse a un ultra sin pensar en las consecuencias, es decir, en todo lo que implica la preparación: volumen de entrenamiento, impacto en la vida familiar y social, compatibilidad de un objetivo así con la vida profesional, carga mental... Un ultra no es una carrera cualquiera: es una montaña enorme que hay que escalar.

3. Obsesionarse con «terminar» en lugar de disfrutar

Demasiados corredores de trail buscan ser finishers en lugar de vivir y disfrutar realmente de su carrera. Y, sin embargo, lo que cuenta es el camino, no el destino. Preparar un ultra y después correrlo debe generar felicidad y placer al margen del resultado final. Olvidar la satisfacción que proporciona la práctica deportiva para concentrarse únicamente en cruzar la línea de meta es perder de vista la esencia misma del deporte y aumentar el riesgo de dejarse llevar por la impaciencia, saltarse etapas... y lesionarse.